jueves, 24 de septiembre de 2015

De la mayúscula al primer punto

Una ducha diaria se traduce en un momento de meditación que nunca falta para comenzar el día, quizás es algo que la moría de las personas suelen tener, eso sino es que están en ese umbral entre despierto y dormido. En fin, una mañana desperté y mientras tomaba una ducha me pregunté si existía un lugar donde uno pudiera contar lo que si te y piensa y recibir consejo útiles de alguien que por el hecho de no conocerte podría uno no juzgarte y dos permitirte ver las cosas desde otra perspectiva. Así que fue en ese momento en el que me surgió la idea de abrir un espacio donde no sea yo la única que se encargue de los monólogos. 

La verdad, podría hablarles de todo lo que ocurre en mi vida, pero quizás eso solo haría que sea una chica más que busca desahogarse entre letras y líneas, pero no, sientansen libres de preguntar y de opinar, la verdad, no soy psicóloga ni no soy experta, simplemente vivo mi día como cualquier otra universitaria de una cuidad de amaneceres fríos y anocheceres largos. 

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