jueves, 24 de septiembre de 2015

No me llames nosotros te llamamos

"No me llames nosotros te llamamos", muchos quizás asocian esta frase después de una entrevista de trabajo, pero honestamente se ha vuelto tan personal que, sin darnos cuenta, ha llego a invadir amistades, noviazgos, aspectos familiares, para simplificar cada aspecto de nuestras vidas. Es una frase que se convirtió en algo viral, la ruta de salida de muchos que a mi parecer están encantados. 

No me llames nosotros te llamamos, simple, decente, corta y fácil de decir, todo un arma de incertidumbre, eso sin contar los cientos de sinónimos que puede tener, quizás sinónimos que son usados acorde a la situación, y usados a nuestro favor o encontra de nosotros mismos, o digan quién no a usado esta frase, o frases como " sí dale yo te llamo" solo porque es lo primero que llaga a nuestras mentes cuando se trata de ser decente o simplemente cuando la palabra NO me interesa ha desaparecido de nuestro diccionario. 

A veces me pregunto por qué decir no me interesa o en este momento no, o simplemente NO es tan difícir, y más cuando toca decírselas a personas cercanas. 

Gracias por su presentación, no me llame nosotros la llamaremos....

Jodido teléfono cuándo sonará?... 



De la mayúscula al primer punto

Una ducha diaria se traduce en un momento de meditación que nunca falta para comenzar el día, quizás es algo que la moría de las personas suelen tener, eso sino es que están en ese umbral entre despierto y dormido. En fin, una mañana desperté y mientras tomaba una ducha me pregunté si existía un lugar donde uno pudiera contar lo que si te y piensa y recibir consejo útiles de alguien que por el hecho de no conocerte podría uno no juzgarte y dos permitirte ver las cosas desde otra perspectiva. Así que fue en ese momento en el que me surgió la idea de abrir un espacio donde no sea yo la única que se encargue de los monólogos. 

La verdad, podría hablarles de todo lo que ocurre en mi vida, pero quizás eso solo haría que sea una chica más que busca desahogarse entre letras y líneas, pero no, sientansen libres de preguntar y de opinar, la verdad, no soy psicóloga ni no soy experta, simplemente vivo mi día como cualquier otra universitaria de una cuidad de amaneceres fríos y anocheceres largos.